Aunque ya sabemos que no hay dos gatos iguales, los datos de miles de tutores nos ofrecen una visión más profunda de la mente de estos fascinantes felinos. Al igual que las personas, cada gato tiene su propia personalidad.
Algunos son tiernos, otros tienen carácter, y muchos logran ser cariñosos y firmes a la vez. Hay infinitas formas de describir a un gato, pero ¿sabías que la ciencia ha identificado cinco tipos principales de personalidad felina?
Investigadores en el Reino Unido analizaron información para clasificar estos grupos y ayudar a comprender mejor a los gatos y brindarles los cuidados adecuados.
El estudio, patrocinado por la empresa de arena para gatos Natusan, recopiló datos de 3,700 personas que compartieron detalles sobre los rasgos que hacen únicos a sus compañeros.
Aunque los gatos tienen fama de ser de cierta manera, la realidad es que sus personalidades varían desde extremadamente sociables y afectuosos hasta reservados e introvertidos.
El experto en comportamiento animal, el profesor Peter Neville, explicó al Daily Mail que conocer la personalidad del gato con el que convives es clave para su bienestar y salud.
Estos son los cinco tipos de personalidad felina que identificaron los investigadores y cómo ofrecer los mejores cuidados para cada uno.
1. Nervioso
Los gatos tienen garras afiladas, dientes poderosos e instintos que los convierten en cazadores excepcionales, pero también pueden ser presas. Su tamaño los hace vulnerables, y el instinto de protegerse es más fuerte en algunos que en otros.
Los gatos nerviosos son los que se esconden debajo de la cama cuando alguien visita. Si enciendes la licuadora, saltan sobresaltados, y el bullicio de los niños les genera ansiedad. Prefieren los rincones tranquilos y seguros en lugar de estar en espacios abiertos con la familia.
Un gato nervioso puede ser tímido, pero eso no significa que no disfrute la compañía humana. Muchos de ellos son extremadamente cariñosos con quienes les inspiran confianza.
¿Cómo cuidar a un gato nervioso?
El profesor Neville recomienda ofrecer siempre una vía de escape cuando la situación se vuelva demasiado abrumadora. Espacios seguros como clósets, transportadoras, árboles para gatos o debajo de la cama les permiten relajarse y ganar confianza.
La paciencia y la previsibilidad también son clave. Estos gatos se sienten más tranquilos cuando saben qué sucederá y cuándo.
2. Mandón
Si tu gato se acomoda en tu regazo sin pedir permiso o maúlla con insistencia para conseguir lo que quiere, es posible que tengas lo que los investigadores llaman un “gato mandón”. Estos felinos de carácter fuerte no tienen problema en expresar sus deseos.
También suelen dominar en hogares con varios gatos. Algunos asumen el papel de líderes seguros, mientras que otros pueden volverse un poco abusivos con sus compañeros.
¿Cómo cuidar a un gato mandón?
A veces, lo único que quiere es tu atención total. Si para lograrlo tiene que tirar tu laptop al suelo, lo hará sin dudarlo. En estos casos, ceder un poco no está mal.
Si convive con otros gatos, intenta darles atención individual. Aprovecha los momentos en que el “jefe” no está cerca para demostrarles cariño y evitar que su personalidad dominante acapare todo el espacio.
3. Sociable
Los gatos suelen tener fama de ser reservados y distantes, sobre todo en comparación con los perros, pero muchos buscan constantemente atención y afecto. Son los gatos sociables, aquellos que, al igual que algunas personas, disfrutan la compañía y hacen amigos con facilidad.
Un gato sociable te recibirá en la puerta todos los días, y hará lo mismo con cualquier visita. Si no está directamente en tu regazo cada vez que te sientas, al menos se mantendrá cerca para no perderte de vista. Además, suelen ser muy habladores y pueden volverse inquietos si se sienten solos o ignorados.
¿Cómo cuidar a un gato sociable?
Estos gatos necesitan interacción constante para mantenerse felices y saludables. Cuando no reciben suficiente atención, pueden deprimirse o desarrollar comportamientos no deseados, como evitar la caja de arena o arañar en exceso.
Las sesiones de juego y los momentos de cariño deben ser frecuentes y consistentes. Si llega a portarse mal, evita gritar o castigarlo. En su lugar, redirige su energía y refuerza su buen comportamiento con premios y palabras de aliento.
4. Impulsivo
Carreras desenfrenadas por el pasillo, acrobacias arriesgadas para alcanzar la cima del refrigerador, papel de baño hecho trizas en el suelo… Todas estas son señales de un gato impulsivo.
Antes de etiquetar a un felino con este rasgo, asegúrate de que ya es adulto. Es normal que los gatitos y los más jóvenes tengan niveles de energía altísimos y un entusiasmo inagotable. Sin embargo, muchos se tranquilizan con el tiempo y desarrollan una personalidad más estable.
¿Cómo cuidar a un gato impulsivo?
Lo mejor que puedes hacer es jugar, jugar y jugar. Estos gatos necesitan liberar energía, y es preferible que lo hagan persiguiendo una varita con plumas en lugar de practicando para el Derby de Kentucky a las dos de la madrugada… todos los días.
Por más difícil que parezca, evita gritar o castigarlo cuando haga alguna travesura. Esto solo generará ansiedad y puede provocar comportamientos aún más impredecibles.
5. Equilibrado
El último tipo de personalidad felina corresponde a los gatos que se encuentran en un punto medio del espectro social. No exigen atención constantemente, pero tampoco se esconden bajo la cama. Pueden saludar a una visita con un roce en la pierna, aunque sin buscar ser el centro de atención. A veces tienen sus momentos de locura nocturna, pero en general son tranquilos y se adaptan fácilmente a distintos entornos.
¿Cómo cuidar a un gato equilibrado?
Estos gatos suelen haber recibido una buena socialización desde pequeños, lo que los convierte en compañeros seguros y felices. Aunque no requieren cuidados específicos, es importante seguir ofreciéndoles juego y afecto de forma regular.
Muchos gatos equilibrados funcionan bien como modelos a seguir en hogares con más de un felino, ya que su temperamento les permite convivir sin problemas mientras brindan compañía y confort a su familia humana.
¿Qué personalidad describe mejor a tu gato? ¿Crees que encaja en más de una categoría? Cuanto más sepas sobre su carácter, mejor podrás cuidar tanto su bienestar físico como emocional.