Los gatos suelen acudir corriendo cuando escuchan que se abre una bolsa de premios o el sonido de la puerta del armario de la comida. Pero, ¿qué sucede si quieres que tu gato se acerque cuando llamas su nombre?
Seguramente dedicaste un buen tiempo eligiendo un buen nombre para tu gato, pero para él, un nombre (incluso el perfecto) es solo una palabra hasta que se demuestre lo contrario. ¿Cómo puedes enseñarle a un gato su nombre? Con métodos de entrenamiento positivo, paciencia y consistencia, tu gato puede aprender que responder a su nombre es recompensado, lo que lo llevará a hacerlo de manera repetida y confiable.
¿No sabes por dónde empezar? Hemos preparado algunos pasos sencillos para ayudarte.
Enseñarle a tu gato su nombre
Es un mito común que los gatos, a diferencia de los perros, no pueden ser adiestrados. Es muy cierto que los gatos no son solo perros pequeños, sino que los gatos domésticos han desarrollado muchos rasgos a lo largo de los años que han vivido en entornos humanos y pueden ser muy receptivos al trabajo con sus dueños. Se ha demostrado que los gatos adultos pueden aprender sus propios nombres.
Entrenar a los gatos mediante técnicas de refuerzo positivo también es un ejercicio de vínculo gratificante tanto para el dueño como para el gato.
5 sencillos pasos para enseñarle su nombre a un gato

Elige un lugar tranquilo y libre de distracciones para comenzar a enseñarle a tu gato su nombre.
Ahora estás listo para comenzar a enseñarle a tu gato su nombre.
Sigue estos cinco sencillos pasos:
- Lleva al gato a tu área designada y colócalo cerca de ti, a aproximadamente 1.5 pies. Una vez que se sienta cómodo, di su nombre con una voz clara y alegre. Si te mira, di «¡Sí!» o «¡Bien hecho!» con un tono cálido y feliz, y ofrécele de inmediato su recompensa.
- Cuando rompa el contacto visual, haz una pausa por un momento y luego repite su nombre. Cuando te mire, repite el elogio verbal y ofrécele la recompensa. Repite esto varias veces y luego dale un descanso.
- Repite los pasos 1 y 2 durante los próximos días, manteniendo las sesiones cortas pero frecuentes para maximizar el aprendizaje.
- Cuando tu gato te mire de manera confiable al llamar su nombre, intenta hacerlo un poco más difícil. Colócalo más lejos de ti, alterna entre estar de pie y sentado, y añade distracciones como un nuevo juguete u otra mascota en la habitación. Introduce estos cambios lentamente a lo largo de varias sesiones para no abrumar a tu gato.
- Una vez que tu gato responda de manera confiable a su nombre, puedes reducir la frecuencia de las golosinas o actividades positivas, a veces ofreciendo solo elogios verbales o una caricia rápida en lugar de una recompensa cada vez.
¿Cómo preparar las sesiones de entrenamiento?
Al enseñar el nombre de un gato, un poco de preparación puede ser de gran ayuda. Establecerte para el éxito puede marcar la diferencia.
Lo más importante es que estés satisfecho con el nombre. Cambiar lo que llamas a tu gato, incluidos los apodos, puede confundirlo y llevar a que no responda. No es necesario elegir un nuevo nombre, pero asegúrate de que lo que elijas se pueda usar de manera repetida y consistente.
Un nombre de una o dos sílabas es lo ideal, ya que los nombres muy largos pueden ser más difíciles de aprender y es más probable que se acorten o modifiquen durante el entrenamiento. Intenta no usar un nombre que sea demasiado similar al de otra mascota (o un miembro de la familia) o uno que suene como una orden. ¿Te falta inspiración?
Al principio, comienza las sesiones de entrenamiento en una habitación tranquila y sin distracciones. A medida que tu gato se acostumbra a responder a su nombre, puedes añadir algunos extras, como sus compañeros felinos o caninos, olores o sonidos nuevos, u otras distracciones para practicar su respuesta en una variedad de entornos. Para principiantes, lo mejor es un ambiente tranquilo y calmado.
El mejor momento para el entrenamiento es un poco antes de la hora de la comida. Tu gato comenzará a tener hambre y estará más motivado por los premios, pero no tan hambriento como para no poder concentrarse.
Otro aspecto clave de la preparación es pensar en la personalidad y el comportamiento de tu gato para encontrar qué lo motiva más. Si le gusta mucho la comida, elige algunas golosinas muy sabrosas para usarlas como recompensa durante las sesiones de entrenamiento; tal vez atún, pollo o un pequeño trozo de queso.
Mantén las golosinas pequeñas y recuerda ajustar su ingesta de alimentos en consecuencia. Otros gatos se sienten más motivados por los juguetes, como una pluma en un hilo o una carrera tras un puntero láser. Algunos pueden preferir el afecto físico, como una caricia o un masaje en la barbilla. Conocer este aspecto de la personalidad de tu gato es clave para saber cómo motivarlo y recompensarlo mejor.
Resolución de problemas
Si tu gato no parece dominar esta habilidad, recuerda que algunos gatos tardan un poco más en desarrollar esta respuesta. Esto puede deberse a su temperamento, edad o simplemente a que no están interesados en la recompensa que ofreces.
No castigues a los gatos por no responder ni repitas su nombre cada vez más alto. Esto solo generará estrés y ansiedad. Dale un descanso y vuelve a intentarlo más tarde, tal vez con una recompensa diferente.
Mantén las sesiones breves y divertidas. Varía las recompensas, toma un tiempo para jugar o prueba algo completamente distinto, como el entrenamiento con clicker o el uso de arneses para gatos.
Ten paciencia. Un buen entrenamiento requiere tiempo. Programa sesiones frecuentes y trata de no frustrarte. Algunos gatos aprenderán esta técnica en unos días; otros pueden tardar semanas.
¿Realmente funciona?

Los estudios han demostrado que los gatos son capaces de aprender muchas habilidades nuevas, incluida la de responder a su propio nombre.
El entrenamiento con recompensas positivas es una excelente forma de interactuar con tu gato y es adecuado para gatos de todas las edades, desde gatitos hasta gatos seniors. Se ha comprobado que es efectivo para enseñarles nuevas tareas.
Para asegurar el éxito de tú y tu gato, considera estos consejos:
- Programa sesiones de entrenamiento breves todos los días. Esto ayudará a tu gato a acostumbrarse rápidamente.
- No castigues a tu gato ni te frustres. El entrenamiento requiere tiempo y paciencia.
- Sé consistente usando siempre el mismo nombre. Puede parecer simple, pero muchos dueños de gatos utilizan apodos, formas cortas o nombres cariñosos de manera intercambiable, lo que puede confundir a nuestras mascotas.
- Elige un momento para entrenar cuando tu gato esté alerta, pero tranquilo. No esperes buenos resultados si acaba de despertar de una siesta o si está muy concentrado en un ratón u otra presa pequeña en el jardín.
- No exageres con la comida. Usa pequeños trozos como recompensa y recuerda ajustar la dieta habitual de tu gato para evitar la sobrealimentación y la obesidad.
Es totalmente posible que los gatos aprendan sus nombres, lo que puede ser una habilidad muy útil. ¡Sigue una técnica de refuerzo positivo utilizando nuestros cinco pasos sencillos para el éxito!
Leer también: 5 trucos sencillos para enseñarle a tu gato según un especialista en comportamiento felino
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Saito, A., et al. (2019). "Domestic cats (Felis catus) discriminate their names from other words." Scientific Reports, 9, 5394
-
Erin K. Willson, Rachael B. Stratton, Charlotte F. Bolwell, Kevin J. Stafford "Comparison of positive reinforcement training in cats: A pilot study." Journal of Veterinary Behavior, 21, 2017, 64-70.