Tener un gatito o un gato es una de las mayores alegrías que puedes experimentar. Aunque en el camino puedas enfrentarte a ciertos desafíos, lidiar con conductas no deseadas puede resultar realmente frustrante.
La buena noticia es que siempre hay una solución. Puedes enseñar a tu gato a evitar conductas indeseadas, y la mayoría puede ser entrenada para abandonar hábitos inapropiados en casa.
Entre las razones más frecuentes por las que las personas buscan apoyo para mejorar el comportamiento de su gato se encuentran:
- Orinar o defecar dentro de la casa pero no en la bandeja sanitaria.
- Rociado de orina, a menudo en gatos machos.
- Morder, golpear o arañar a miembros de la familia.
- Rascar los muebles de la casa, como el sofá y las cortinas.
- Mostrar comportamiento temeroso o agresivo hacia otras mascotas en el hogar.
¿Cómo detener estos comportamientos?
El primer paso ante cualquier problema de comportamiento es descartar una causa médica que pueda estar provocando que tu gato muestre estos comportamientos. Si tu gato tiene una afección médica, ningún cambio en el hogar solucionará el problema, pero la medicación puede solucionarlo por completo de la noche a la mañana.
Si tu gato es mayor y siempre ha usado la caja de arena o ha hecho sus necesidades en el exterior y de repente empieza a hacer sus necesidades dentro no es normal. Las razones más comunes para este cambio de comportamiento incluyen osteoartritis, enfermedad del tracto urinario inferior felino o infecciones urinarias. Todas estas afecciones se pueden controlar con la ayuda de un veterinario.
Lo ideal es comenzar con una visita al veterinario para realizar un chequeo de salud y, si es necesario, análisis de sangre o de orina. Si el veterinario confirma que todo está en orden, podrás explorar diferentes opciones para abordar el comportamiento indeseado. Además, es probable que te ofrezca recomendaciones útiles para gestionar la situación.
1. Proporcionar espacios seguros
Los espacios seguros son una excelente manera de que tu gato se sienta relajado y a gusto en su entorno. Pueden ayudar a reducir las peleas entre mascotas, o entre mascotas y personas si tu gato se siente un poco nervioso. Crea un espacio tranquilo para tu gato, con una cama cubierta o una caja donde pueda esconderse del ruido y la actividad de la vida diaria.
Cuando tu gato se siente relajado, también se siente seguro en su hogar, lo que reduce las posibilidades de que se muestre agresivo con otras mascotas o con tus hijos. Los gatos encuentran seguridad observando su entorno, por lo que disponer de espacios elevados es clave. Coloca su cama en un lugar alto, como la parte superior de un armario. Además, el uso de aerosoles de feromonas, como Feliway, en esa área puede ser muy eficaz para promover la relajación. Reproducir música, CD o podcasts diseñados para tranquilizar gatos es otra excelente forma de ayudarlo a sentirse en calma.
Puedes añadir cuencos de agua y comida para gatos en esta zona si crees que tu gato está más relajado comiendo en privado. Recuerda que la bandeja sanitaria no debe estar cerca de ninguna fuente de comida, ya que puede resultar desagradable para tu gato. Mantén una bandeja sanitaria en una zona separada de la casa y asegúrate de limpiarla a diario.
Algunos gatos pueden sentirse intimidados si otros felinos del vecindario logran entrar en casa. Esto puede llevarlos a esconderse, evitar salir y hacer sus necesidades dentro del hogar debido al temor. Una solución eficaz es instalar una puerta para gatos con microchip. Este dispositivo reconoce el microchip de tu gato, permitiéndole entrar y salir con seguridad, mientras mantiene alejados a los intrusos.
2. Detener el rascado inapropiado

Es más fácil evitar que tu gato arañe los muebles si tiene suficientes lugares apropiados para hacerlo.
Los gatos que disfrutan de rascar pueden destruir fácilmente la alfombra, el sofá o las cortinas en cuestión de minutos, lo que genera gastos significativos para repararlo. Para un gato, rascar es un comportamiento completamente normal. Es algo que harían en la naturaleza, por lo que tiene todo el sentido que todavía lo hagan hoy en día en nuestros hogares.
El truco consiste en enseñarle a tu gato a rascar las superficies que tú quieras que rasque. Colocar un poste rascador cerca o delante del sofá y añadir algo que lo atraiga, como hierba gatera o Feliway Scratch, puede animar a tu gato a usar el poste rascador y no el sofá.
Si tu gato es un gato que vive completamente en el interior, puedes cortarle las uñas, pero esto solo reducirá el daño, por lo que un poco de entrenamiento es la mejor solución. No se recomienda quitarle las garras a los gatos. Esto se debe a que los gatos necesitan sus garras para realizar movimientos complejos, como correr o saltar, y para defenderse.
3. Redirigir con juegos
A los gatos les encanta jugar. Cuando usan juguetes, árboles o torres para gatos, están utilizando sus instintos naturales de caza y acecho. Fomenta el juego tanto como sea posible para cansar a tu gato tanto mental como físicamente. Cuando los gatos juegan, especialmente cuando interactuamos con ellos, tendrán menos energía para dedicarse a conductas indeseables.
4. Utiliza recompensas positivas
5. Resuelve los accidentes al ir al baño

Si tu gato deja de usar la caja de arena, revisa aspectos como la limpieza, la ubicación de la caja, así como el tipo de arena y diseño de la caja que estás utilizando.
Conclusión
Entrenar a tu gato para que deje de comportarse de forma indeseable puede ser un desafío. Tener paciencia y un plan con un enfoque coherente por parte de todos los miembros de la familia puede generar cambios muy positivos en el comportamiento de tu gato en el hogar.