Los gatos se han ganado la reputación de ser mascotas independientes, pero también están llenos de peculiaridades y suelen mostrar comportamientos entrañables. Un ejemplo de ello es la inclinación de la cabeza.
¿Por qué los gatos inclinan la cabeza cuando te miran?
Probablemente hayas visto a tu propio gato hacer esto o hayas visto fotos de otros gatos en las redes sociales: la cabeza ladeada, las orejas erguidas y los ojos brillantes. Entonces, ¿por qué los gatos inclinan la cabeza? Sigue leyendo para descubrir por qué y cuándo esta encantadora pose pasa de ser tierna a preocupante.
1. Para mostrar su curiosidad

Cuando se les presenta algo nuevo o interesante, los gatos inclinan la cabeza como expresión de curiosidad.
Los gatos son criaturas muy curiosas por naturaleza. Inclinar la cabeza puede ser simplemente una forma de expresar su interés mientras descubren lo que sucede a su alrededor. Por ejemplo, pueden hacerlo cuando algo les llama la atención en la televisión o cuando les ofreces comida sabrosa. No está del todo claro por qué lo hacen, pero parece ser simplemente una expresión de su curiosidad, en lugar de una forma de escuchar o ver mejor.
2. Para escuchar mejor y localizar sonidos

Los gatos pueden inclinar la cabeza para escuchar mejor de dónde provienen ciertos sonidos.
Los gatos tienen uno de los rangos auditivos más impresionantes de todos los mamíferos. Sus oídos son muy superiores a los nuestros y pueden captar muchos más sonidos que nosotros. El oído de un gato está optimizado para detectar presas y mantenerlos a salvo de los depredadores.
El oído externo capta y amplifica las ondas sonoras antes de enviarlas por el canal auditivo. Las orejas tienen muchos músculos individuales que les permiten moverse rápidamente e independientemente unas de otras para detectar sonidos, de forma muy similar a las antenas parabólicas. Además de esto, inclinar la cabeza puede ayudar a los gatos a oír mejor y a concentrarse en el sonido que están analizando.
Los gatos detectan de dónde proviene un sonido comparando cómo llega a ambos oídos. Como sus oídos están uno al lado del otro, tu gato es mucho más capaz de percibir si un sonido proviene de un costado o de adelante. Lo que les resulta más difícil es determinar si proviene de arriba o de abajo. Al inclinar la cabeza, pueden percibir mejor los ruidos que vienen de todo lo que los rodea.
3. Para llamar tu atención

Los gatos aprenden a repetir comportamientos que generan una respuesta positiva de tu parte, y las inclinaciones de cabeza a menudo logran exactamente eso.
Los gatos responden bien al refuerzo positivo, que es cuando se les ofrece una recompensa por un buen comportamiento. Cuando veas que tu gato inclina la cabeza, puedes elogiarlo y darle premios, o extender la mano para rascarle detrás de la oreja. Con el tiempo, los gatos se dan cuenta de que cuando inclinan la cabeza hacia un lado, pueden esperar recibir mucha atención positiva. ¡Esto los animará a realizar ese comportamiento con más frecuencia para ti!
Leer también: Las 13 razas de gatos más cariñosas que aman acurrucarse
¿Cuándo una inclinación de la cabeza se convierte en un motivo de preocupación?

La inclinación de la cabeza no siempre es inofensiva: a veces es un signo de un problema médico.
Es muy gracioso ver una inclinación ocasional de la cabeza por las razones antes mencionadas. Sin embargo, si la inclinación de la cabeza es persistente y hay otros síntomas, comenzamos a preocuparnos por trastornos médicos subyacentes.
Enfermedad vestibular
La inclinación de la cabeza es un síntoma común de la enfermedad vestibular. El sistema vestibular se encuentra en el oído interno y es responsable de mantener el sentido del equilibrio y el movimiento. Ayuda al cuerpo con la orientación y el sentido de la dirección.
Leer también: Infección de oído en gatos: causas, síntomas y tratamiento
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad vestibular?

Los gatos con enfermedad vestibular pueden presentar falta de coordinación, pérdida del equilibrio o dificultad para caminar.
Además de la inclinación de la cabeza, los signos de enfermedad vestibular incluyen:
- Movimiento rápido e involuntario de los ojos (nistagmo).
- Camina en círculos.
- Falta de coordinación (ataxia).
- Pérdida de equilibrio y caídas.
- Vómitos y náuseas.
¿Cuáles son las causas de la enfermedad vestibular?

La enfermedad vestibular puede tener muchas causas diferentes, incluidas infecciones del oído interno o traumatismos craneales.
- Infección del oído interno o medio causada por bacterias, hongos, infestaciones de ácaros del oído o cuerpos extraños como semillas de césped.
- Pólipos inflamatorios, que son bultos carnosos benignos (no cancerosos) que pueden crecer en el oído medio y el canal auditivo.
- Toxicidad asociada al uso de algunos antibióticos y a la limpieza de oídos con ciertos antisépticos.
- Traumatismo craneal.
- Cáncer, incluidos tumores del oído interno y medio y tumores cerebrales.
- Meningoencefalitis, una inflamación del cerebro y de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.
- Congénita (se cree que es una condición hereditaria en los gatos siameses y birmanos).
- Deficiencia de tiamina, algo que se observa comúnmente en gatos alimentados solo con pescado.
- Enfermedad vestibular idiopática, que se diagnostica cuando no se identifica una causa específica
¿Cómo se diagnostica la enfermedad vestibular?

Los gatos con sospecha de enfermedad vestibular requieren un examen neurológico y una evaluación por parte del veterinario.
Tu veterinario tomará una historia clínica completa y realizará un examen físico completo. El examen incluirá un examen neurológico y el uso de un otoscopio para mirar por las orejas de tu gato.
Según sus hallazgos, pueden recomendar algunas de las siguientes pruebas diagnósticas:
- Radiografías de la cabeza/cráneo.
- Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM).
- Análisis de sangre y análisis de orina.
- Cultivo y sensibilidad del oído (hisopado del oído para identificar la causa bacteriana/fúngica y la mejor opción de medicamento).
- Análisis del líquido cefalorraquídeo.
- Pruebas de enfermedades infecciosas en sangre y líquido cefalorraquídeo.
Leer también: Cómo meter a un gato en un transportín: 6 pasos para lograr el éxito
¿Cómo se trata la enfermedad vestibular?

El tratamiento de la enfermedad vestibular depende de la causa, pero puede incluir medicamentos o cirugía.
El tratamiento de la enfermedad vestibular depende de la causa subyacente. Tu veterinario te explicará el plan de tratamiento individual para tu gato. Las infecciones de oído bacterianas y fúngicas se tratan con antibióticos y antimicóticos.
Los pólipos inflamatorios se pueden extirpar quirúrgicamente, pero tienen entre un 30 y un 40 % de posibilidades de reaparecer. En los casos de enfermedad vestibular idiopática, no existe un tratamiento específico. Se pueden administrar medicamentos contra las náuseas para evitar los vómitos y ayudar a mejorar el apetito.
Leer también: Infecciones fúngicas sistémicas en gatos: causas, síntomas y tratamiento
¿Cuál es el pronóstico de la enfermedad vestibular?

Cuanto antes busques tratamiento, mejor será el resultado para un gato con enfermedad vestibular.
Nuevamente, los resultados probables dependen de la causa y tu veterinario lo analizará contigo cuando haya llegado a un diagnóstico. Desafortunadamente, el pronóstico es peor en el caso de afecciones más graves, como la inflamación cerebral y el cáncer.
La tasa de recuperación de las infecciones de oído es generalmente buena y el tratamiento puede durar de seis a ocho semanas. Los casos idiopáticos tienden a comenzar a mejorar en unos pocos días y esperamos que vuelvan a la normalidad en dos o tres semanas.
Leer también: ¿Los gatos tienen buena audición?
Resumen

Una inclinación ocasional de la cabeza es adorable y no hay nada de qué preocuparse, pero si la inclinación persiste, comunícate con tu veterinario.
Ahora ya sabes que cuando tu gato inclina la cabeza puede ser simplemente un comportamiento encantador que muestra su naturaleza curiosa y llama tu atención. También puede ayudarlo a localizar sonidos y a enfocar mejor su audición. En estos casos, no hay de qué preocuparse. Su cabeza regresará rápidamente a su posición normal y no se observarán signos inusuales.
Esto dicho, si la inclinación de la cabeza no desaparece y hay otros síntomas preocupantes, lo más probable es que tu gato sufra una enfermedad vestibular. Debes comunicarte con tu veterinario lo antes posible para que pueda identificar y tratar la causa subyacente.
-
Atkinson, T. (2018). Practical Feline Behaviour. Oxfordshire, UK: CAB International
-
Fraser, A. (2012). Feline Behaviour and Welfare. Oxfordshire, UK: CAB International.
-
Lowrie, M. (2012). Vestibular Disease: Diseases Causing Vestibular Signs. Compendium: Continuing Education for Veterinarians, 34(7).
-
Rossmeisl J. H., Jr (2010). Vestibular disease in dogs and cats. The Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice, 40(1), 81–100. https://doi.org/10.1016/j.cvsm.2009.09.007