Imagina esta escena: estás tranquilo viendo televisión o disfrutando de un libro cuando, de repente, una pequeña patita te da un suave toque en el brazo. Al levantar la vista, te encuentras con los ojos de tu gato, que te observa con atención, esperando tu reacción. ¿Qué estará buscando?
Quizá has notado que, en otros momentos, se acomoda en tu regazo y comienza a mover sus patas de manera rítmica contra tu abdomen. Este comportamiento puede parecer extraño y despertar tu curiosidad sobre su significado.
En este artículo, descubrirás 8 razones detrás de este hábito, cómo puedes apoyarlo y qué pasos tomar si decides que es momento de frenarlo (¡especialmente si esas garras bien afiladas empiezan a incomodar!).
¿Qué queremos decir con ‘palmear’?
Los gatos realizan varias acciones que pueden describirse como “palmeo” o “manoteo”. Pueden simplemente darte unos golpecitos con sus patas o incluso tirar de tu brazo hacia ellos con gestos de manoteos más insistentes.
Existe un tipo específico de movimiento con las patas que también se conoce como «amasar», un comportamiento felino común que implica el movimiento repetitivo y rítmico de empujar las patas hacia adentro y hacia afuera de un objeto blando, alternando las piernas mientras lo hacen. También se lo conoce como «hacer galletas» , ya que se asemeja a estos movimientos.
La mayoría de los gatos amasan con sus patas delanteras, pero algunos usan las cuatro. Las garras pueden estar extendidas y retraídas al mismo tiempo, los gatos suelen ronronear y algunos gatos incluso comienzan a babear.
Amasar es un comportamiento instintivo que comienza en los gatitos lactantes, donde el movimiento de sus patas contra las glándulas mamarias de su madre estimula la producción y el flujo de leche, pero es un comportamiento común de ver también en gatos adultos.
Ahora que hemos establecido qué es dar patadas, veremos algunos ejemplos específicos de por qué los gatos podrían hacerlo y cuándo es una señal de que necesitas ayudarlos:
1. Palmear para llamar la atención y por afecto
Contrario al estereotipo de que los gatos son independientes y distantes, la mayoría desarrolla vínculos profundos con sus humanos y disfrutan de su atención y cariño. Por eso, es probable que tu gato esté usando su patita para pedir un poco de afecto a cambio.
No a todos los gatos les gusta sentarse en el regazo de las personas, por lo que darte palmaditas en el brazo para pedirte atención es una táctica común de los gatitos que quieren que los mimes, pero prefieren sentarse a tu lado mientras los reciben.
2. Palmear en busca de comida

Además de la atención emocional, los gatos pueden tocar a un humano con la pata para pedirle comida.
Quizá tu gato te esté manoteando porque tiene hambre. Si le rugen las tripas, es probable que llame tu atención y corra hacia el lugar donde guardas su comida con la esperanza de que lo sigas y le llenes el plato.
Si olvidaste que es la hora de la cena, lo mejor es servir la comida de inmediato o, quizá, ofrecerle algunas golosinas. Si aún falta mucho para su próxima comida, intenta distraerlo con caricias o un rato de juego.
En ocasiones, tu gato podría estar tocándote porque quiere probar lo que estás comiendo. Sin embargo, no es recomendable darles comida humana, ya que algunos ingredientes, como el chocolate o las cebollas, pueden ser tóxicos. Además, permitirles consumir alimentos inadecuados o excederse en las porciones podría llevar a problemas como la obesidad.
3. Palmear para jugar
Observa el tipo de palmeo que hace tu gato: a veces, los pequeños manotazos juguetones pueden ser una señal de que a tu gato le gustaría jugar. Ten a mano varios juguetes para que puedas complacer y satisfacer las necesidades de tu gato si este es el caso.
Nota sobre la agresión
A veces, los gatos pueden mostrar demasiado entusiasmo o incluso comportarse de forma agresiva al tocarte con la pata. Es importante que nunca los castigues, ya que no entenderán los gritos o los golpes, y solo conseguirás que se sientan asustados y angustiados.
Si tu gato actúa de manera exagerada, levántate, aléjate y evita prestarle atención hasta que deje de hacerlo. Cualquier reacción de tu parte podría reforzar esa conducta indeseada, aumentando las probabilidades de que la repita.
Si el comportamiento agresivo o no deseado persiste, consulta con tu veterinario lo antes posible para recibir orientación y soluciones específicas.
4. Amasar para reconfortarse
Muchas personas notan que sus gatos amasan una superficie blanda cuando se están poniendo cómodos y relajándose, y a menudo se quedan dormidos después. Aunque la etapa de gatitos puede ser un recuerdo lejano, muchos gatos adultos aún pueden asociar el amasado con la comodidad de amamantar y succionar.
Si deciden hacerlo en tu regazo, tómalo como una muestra de afecto, ¡en lugar de como un insulto a tu estómago! Algunos gatos amasan sofás, mantas y camas, y suelen ronronear al mismo tiempo. Puedes usar aerosoles de feromonas o hierba gatera para alentar a tu gato a usar objetos blandos en lugar de tu regazo, si lo prefieres.
5. Manotear para dejar su aroma

Además de amasar para sentirse cómodos, los gatos amasan para dejar su olor en objetos que consideran suyos.
Los gatos tienen glándulas odoríferas en las mejillas, la frente, los labios, los flancos, la cola y las patas. Estas glándulas secretan feromonas que los gatos utilizan como forma de comunicación. Además de marcar con orina y heces, los gatos emplean sus glándulas odoríferas para definir su territorio. Al frotarse entre ellos, comparten su aroma, fortalecen vínculos, generan un sentido de pertenencia en el grupo e identifican a los individuos que consideran amistosos.
Los gatos ven a sus dueños como parte de su grupo social, y a menudo se frotan contra nuestras piernas o con la cabeza, lo que nos hace llegar sus feromonas y nos hace pasar a formar parte de su «manada». Los gatos también tienen glándulas odoríferas en las patas, por lo que cuando nos acarician, puede ser para dejarnos su olor y reforzar el vínculo social.
Amasar puede ser incómodo si tu gato tiende a extender las garras mientras lo hace (¡son bastante afiladas!). En lugar de regañarlo o apartarlo de tu regazo, busca formas de facilitar este comportamiento natural. Recuerda que tu gato está intentando reconfortarse o fortalecer su conexión contigo.
Puedes levantar a tu gato con cuidado y colocarlo nuevamente sobre tu regazo con una manta gruesa debajo para protegerte. Además, considera cortarle las uñas a tu gato si tienes confianza en hacerlo (o pídele a tu veterinario o peluquero que lo haga por ti). Los gatos que viven al aire libre usan sus garras para trepar y protegerse, por lo que no se las deben cortar de manera rutinaria.
Ten en cuenta que quitarles las garras a los gatos nunca es aceptable, implica quitar quirúrgicamente la punta de sus dedos y es una mutilación innecesaria.
6. Amasar y dar golpecitos para hacer una cama
Los gatos salvajes (los antepasados de nuestros gatos domésticos) utilizan movimientos de amasado para aplanar la hierba alta y crear zonas donde dormir, descansar y tener crías. Muchos gatos amasan y palmean superficies mientras se disponen a descansar; asegúrate de tener varias camas o mantas para elegir si disfrutan de este comportamiento de anidación.
7. Palmear para estirar los músculos
Los gatos, en general, son muy ágiles y flexibles y, a menudo, se estiran mucho cuando se despiertan de una siesta. Puede que pienses que te están dando manotazos, pero tal vez simplemente les estás impidiendo un buen estiramiento.
8. Palmear como señal de disposición para aparearse

Si tu gata es una hembra no esterilizada, acostarse de lado mientras amasa puede indicar que está en celo.
Las gatas que están listas para aparearse pueden indicarlo a los machos con los siguientes comportamientos:
- Se acuesta de lado, amasando con sus patas.
- Coloca sus cuartos traseros en el aire.
- Vocalizar y maullar.
- Pisotear con sus patas traseras.
- Rociar y marcar con orina.
- Rodar sobre su espalda.
Resumen
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