¿Cómo sujetar a un gato sin que te arañe?

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¿Necesitas saber cómo sostener a un gato de manera segura sin que te rasguñe? ¡Buenas noticias! Has llegado al lugar indicado. Sigue leyendo para descubrir cómo proteger tus manos y disfrutar de un momento seguro de cariño con tu gato.

La mayoría de los dueños de gatos saben que hay zonas en el cuerpo de sus felinos que se pueden o no tocar. Los gatos son criaturas muy sensibles y tienen reglas estrictas sobre a quién permiten que los acaricie y dónde.

Si intentas levantar a un gato tocando un área que no le resulta cómoda, seguramente te hará saber que no está contento. Por lo general, comenzará con un golpe de advertencia de esas garras afiladas. Los rasguños de gato son muy dolorosos y pueden infectarse fácilmente, así que es mejor evitar este comportamiento.

Algunos gatos disfrutan ser levantados y acurrucados, mientras que otros detestan esta idea y se opondrán a cualquier contacto humano. Conoces a tu gato mejor que nadie. A veces surgen situaciones en las que es necesario sostener a tu gato, por lo que es útil saber cómo hacerlo sin terminar rasguñado.

¿Por qué a algunos gatos no les gusta que los carguen?

Los gatos son individuos; mientras algunos disfrutan ser cargados, otros lo odian y se rasguñarán para liberarse.

Para ellos, tener las cuatro patas en el suelo les proporciona gran comodidad. Esto les permite moverse rápidamente en cualquier dirección y actuar según sus instintos felinos al instante. La mayoría de los gatos domésticos han sido manipulados por humanos desde una edad temprana.

Cuando son destetados y se mudan a su nuevo hogar, suelen recibir muchos mimos y ser levantados y transportados de diversas maneras. Con el tiempo, tu gato aprenderá que ser cargado es una actividad segura y generalmente divertida donde no corre ningún riesgo.

No obstante, si tu nuevo gato proviene de un refugio o es un gato salvaje, quizá nunca haya sido levantado antes y no comprenda lo que intentas hacer al manipularlo.

Estos gatos pueden no haber recibido el mejor cuidado anteriormente, haber tenido una mala experiencia al ser levantados o incluso haber sido maltratados. Lamentablemente, asocian cualquier contacto físico con humanos con traumas.

Además, tu gato podría tener una lesión o enfermedad que le cause dolor al ser levantado. Problemas como un absceso por mordida de otro gato pueden no ser evidentes para nosotros, pero le resultarán extremadamente dolorosos al tocarlos. Si tienes alguna preocupación sobre la salud de tu gato, consulta a tu veterinario.

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¿Cómo acostumbrar a un gato a que lo carguen?

Puede que algunos gatos tarden un tiempo en acostumbrarse a ser sostenidos, pero con paciencia y constancia, se les puede entrenar.

Ten la seguridad de que, aunque a tu gato no le guste ser cargado, hay formas seguras de hacerlo sin que te rasguñe. Lo mejor es entrenarlos poco a poco para que te permitan sostenerlos.

Puedes enseñar a un gato que levantarlo no es una actividad aterradora o estresante. Es fundamental que confíen en ti. Si tu gato realmente se resiste, puede que necesites un poco más de tiempo; cada gato es diferente.

Con constancia y perseverancia, tu gato aprenderá que no le sucede nada malo al ser sostenido y que está bien que lo hagas. A continuación, encontrarás algunos consejos para comenzar.

1. Conoce a tu gato

Permite que tu gato se familiarice contigo y te conozca bien mientras lo entrenas para que te deje sostenerlo.

Extiende tu mano y deja que la huela. Si es posible, permite que roce sus mejillas contra tu mano. Este es un comportamiento común en los felinos, donde frotan su olor en objetos o seres para marcarlos como seguros. Si tu gato hace esto, es una buena señal para intentar cargarlo.

Si tu gato comienza a maullar suavemente o a ronronear, también es un indicativo de que se siente cómodo a tu lado. Muévete de manera lenta y constante alrededor de él; los movimientos bruscos pueden alarmarlo y asustarlo. Con el tiempo, mejorarás en medir cómo se siente tu gato.

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2. Elige el momento adecuado

El momento es clave cuando se trata de sostener a un gato. Si un gato está estresado, cansado o hambriento, no es un buen momento.

Los felinos son muy sensibles al estrés en su entorno. Si ya están ansiosos o asustados, no reaccionarán bien a que intentes algo nuevo con ellos. Elige un momento en que estén calmados, relajados y parezcan contentos antes de intentar cargarlos.

Si están ronroneando o jugando contigo, entonces es una buena oportunidad. Ten en cuenta lo que ha sucedido entre ustedes durante el día. Si ha habido muchas interacciones positivas y se ven satisfechos, será un buen momento para intentar sostenerlos.

Si tu gato está estresado o asustado, déjalo tranquilo y espera el momento adecuado. ¡El lenguaje corporal de los gatos puede ser complicado a veces!

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3. Acostumbra a tu gato al tacto

Al sostener a un gato, recuerda que les gusta sentirse seguros y protegidos, sin sentirse atrapados.

Si deseas sostener a un gato sin recibir rasguños, entrena a tu gato para que se familiarice con ser tocado y manipulado. Las áreas que generalmente responden bien a los gatos incluyen el pecho, la pancita y sus patas delanteras y traseras. Puedes comenzar acariciándolos o haciéndoles cosquillas en estas áreas cuando estén contentos y relajados cerca de ti.

Nuevamente, es muy importante elegir un momento en que tu gato esté tranquilo, ya que será más receptivo. Si tiene hambre, está estresado o cansado, puede que no responda tan bien. Acércate con precaución y evalúa cuidadosamente su reacción. Si parece angustiado o enojado, detente de inmediato.

Si te permite acariciarlo, puedes recompensarlo con elogios verbales suaves, golosinas o un juguete con un poco de hierba gatera. Intenta esto durante un período de varias semanas y, gradualmente, tu gato debería acostumbrarse a que lo toques sin atacarte ni rasguñarte.

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4. Acostumbra a tu gato a que lo levanten

A medida que le demuestras a tu gato que es seguro sostenerlo, tu vínculo con él se profundizará, ya que te verá como una figura segura y familiar.

El siguiente paso, una vez que tu gato te permita tocarlo en el pecho y la pancita, es comenzar a levantarlo suavemente. Puedes empezar por quitarle el peso de las patas delanteras, haciendo que se sostenga sobre las patas traseras. Haz esto durante unos segundos para que se acostumbre a la sensación y luego colócalo suavemente de nuevo en el suelo.

Repite este movimiento y aumenta gradualmente el tiempo que sostienes a tu gato en el aire. Recuerda recompensarlo con muchos elogios verbales y golosinas también. Una vez que te permita levantarlo por la parte delantera con alegría, puedes hacer exactamente lo mismo con el otro extremo. Coloca tu mano bajo su pancita y levanta suavemente sus patas traseras del suelo durante unos segundos.

Tal vez no le guste que le toquen la pancita, así que se requiere un enfoque muy suave aquí. Si tu gato parece incómodo o comienza a entrar en pánico, detente de inmediato y tranquilízalo con muchas palabras reconfortantes y premios.

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¿Cómo levantar a tu gato?

Permite que las reacciones de tu gato te guíen. Si parece nervioso o asustado, lo mejor es dejarlo ir.

Ahora que has acostumbrado a tu gato a ser tocado y manejado en los lugares donde necesitas sostenerlo, puedes intentar recogerlo.

  • Colocación inicial: comienza colocando una mano bajo el pecho de tu gato y la otra sobre su espalda, apoyándola suavemente en su pancita.

  • Cambio de posición: una vez que lo hayas levantado, cambia ligeramente de posición, ya que tu gato se sentirá más seguro cuando sus patas traseras estén soportadas.

  • Soporte adecuado: sostén las caderas de tu gato de modo que queden en el hueco de tu brazo y mantén su cuerpo cerca del tuyo.

  • Agarre seguro: mantén un agarre suave pero firme; a los gatos les gusta sentirse seguros. Si no te sientes seguro o te sientes nervioso, tu gato lo notará.

  • Reacciones del gato: si tu gato comienza a agitarse o muestra signos de incomodidad, déjalo ir. Si se siente atrapado, es mucho más probable que muerda o rasguñe para protegerse, ya que su instinto de supervivencia se activará.

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Conclusión

Cuando tratas a tu gato como un individuo con necesidades propias, responde mejor al entrenamiento para que lo sostengan.

Si tu gato es de los que evita el contacto físico, aún hay formas de entrenarlo para que te permita levantarlo de manera segura. Esto requerirá tiempo y esfuerzo, pero valdrá la pena al final. También es muy útil para los viajes a la clínica veterinaria. Ten en cuenta que puede haber tenido una mala experiencia en el pasado que lo haga desconfiar.

Tendrás que ganarte la confianza de tu gato. Trata a cada uno como un ser único, ya que todos reaccionan de manera diferente. Con el tiempo, aprenderás lo que le gusta a tu gato. Si estás dispuesto a trabajar arduamente, al final tendrás un gato que podrás levantar y sostener sin que te use como un rascador humano.

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Dr. Emma Chandley BVetMed PGCertSAS MRCVS

Emma se graduó en el Royal Vet College de Londres en 2011. Es experta en comportamiento y nutrición de gatos y también tiene un gran interés en la cirugía. Emma realizó un posgrado en cirugía de pequeños animales y luego obtuvo el estatus de practicante avanzada en la misma disciplina.