Es probable que hayas notado que tu gato no mastica su comida y la vomita después. ¿Deberías preocuparte por esto? La respuesta sencilla es sí. Tu gato no debería vomitar con regularidad, ya que esto podría indicar un problema subyacente. Aquí hablaremos sobre todo lo que necesitas saber.
¿Los gatos mastican su comida?
Primero, debemos preguntarnos si es normal que los gatos no mastiquen su comida. La respuesta es sí, puede ser completamente normal. Estamos acostumbrados a comer nuestros alimentos masticándolos hasta convertirlos en trozos pequeños y fáciles de tragar. Esto no ocurre de la misma manera con nuestros amigos felinos.
Los gatos son carnívoros obligados, lo que se evidencia al observar sus dientes. En comparación con los humanos, que tienen muchos incisivos y molares grandes con superficies planas, los gatos cuentan con caninos grandes y afilados. Tienen incisivos pequeños con una función mínima y menos molares, que presentan puntas afiladas. Sus dientes están diseñados para desgarrar y despedazar carne.
En la naturaleza, desgarran trozos de carne de sus presas y los consumen, a veces enteros o con muy poca masticación. Esto es similar en nuestros gatos domésticos. A menudo, comen trozos de comida húmeda enteros o tras masticarlos un par de veces. También pueden tragar croquetas secas enteras, pero es más común verlos masticando para hacerlas más pequeñas, especialmente si las croquetas son grandes.
¿Tragar la comida entera provoca vómitos en los gatos?
En general, es bastante común que los gatos no mastiquen su comida, especialmente si se trata de alimentos húmedos o de croquetas muy pequeñas. He visto muchos gatos que no tienen dientes y logran comer sin problemas tanto comida húmeda como seca. En la mayoría de los casos, esto no genera inconvenientes para los felinos. Esto dicho, hay algunas excepciones.
En ciertas situaciones, puede provocar regurgitación. La regurgitación suele ocurrir dentro de los 30 minutos posteriores a la ingesta y consiste en que la comida se expulsa casi sin digerir y entera. No ha sido digerida por los ácidos estomacales y, por lo tanto, no se clasifica técnicamente como vómito. Es un proceso pasivo que puede suceder cuando la comida se encuentra en la boca, el esófago o durante un breve período en el estómago.
¿Por qué algunos gatos regurgitan después de no masticar su comida?

En la naturaleza, desgarran trozos de carne de sus presas y los consumen, a veces enteros o con muy poca masticación.
Si los gatos regurgitan después de comer su comida entera, puede que el problema no sea la falta de masticación, sino que están comiendo demasiado rápido. Comer demasiado rápido puede sobrecargar el sistema gastrointestinal y provocar regurgitación. Esto es especialmente común cuando los gatos ingieren croquetas secas rápidamente.
Otra razón puede ser si el gato consume grandes cantidades de alimento. Nuevamente, esto puede ser demasiado para que el estómago lo maneje, y el cuerpo regurgita la comida.
Si no mastican y están ingiriendo golosinas grandes o croquetas, esto puede representar un riesgo de asfixia, y el cuerpo reaccionará con regurgitación como un reflejo protector (el reflejo de arcada).
Si tu gato realmente está vomitando y no solo regurgitando, vale la pena considerar alergias o sensibilidades alimentarias, especialmente si ha coincidido con un cambio reciente en su dieta. Para vómitos inexplicables o persistentes, programa una revisión con tu veterinario para descartar enfermedades subyacentes.
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¿Es dañino?
Si tu gato no mastica su comida y parece saludable y feliz, no hay motivo de preocupación.
No obstante, si está regurgitando su comida como se mencionó anteriormente, esto sería un motivo para inquietarse. Comer demasiado rápido o ingerir grandes cantidades puede provocar regurgitación, irritación esofágica, distensión abdominal (ingieren aire al comer rápidamente) y, a largo plazo, obesidad.
Ingerir trozos grandes de comida sin masticarlos puede representar un grave riesgo de asfixia, lo cual podría ser fatal en algunos casos.
Consejos para ayudar a tu gato
Hay varias medidas que puedes tomar para ayudar a resolver este problema y mejorar la forma en que come tu gato.
Primero, es importante que tu gato no coma demasiado rápido. Si lo hace, puedes conseguir platos de alimentación lenta, que están ampliamente disponibles. Estos platos suelen tener indentaciones o surcos que impiden que tu gato coma rápidamente y alargan el tiempo de alimentación. Esto favorece una digestión adecuada y evita la regurgitación.
Los comederos de rompecabezas o interactivos pueden funcionar de manera similar. Lentifican el proceso de alimentación y hacen que tu gato trabaje por su comida. Esto también estimula a tu gato, reduce el aburrimiento y puede imitar el comportamiento de caza, entre otros beneficios. Al alargar el tiempo de alimentación, los gatos tienden a comer menos, lo que ayuda a prevenir la obesidad.
Los comederos automáticos también son útiles, ya que permiten controlar cuánto y cuándo se alimenta a nuestros gatos. Esto significa que podemos ofrecerles porciones pequeñas y frecuentes, lo que reduce el riesgo de comer en exceso o demasiado rápido. Aquí tenemos algunas recomendaciones.
Evita ofrecer golosinas grandes o trozos de croquetas que puedan representar un riesgo de asfixia. Cerciórate de que la comida sea lo suficientemente pequeña para evitar que se atasque si tu gato la ingiere sin masticar. Si solo alimentas con croquetas secas, considera añadir comida húmeda a la dieta de tu gato. Masticar es menos problemático con la comida húmeda, ya que es blanda y generalmente viene en trozos pequeños. Por lo tanto, es menos probable que cause problemas de regurgitación o asfixia. Aquí se detallan muchos otros beneficios de incluir comida húmeda en la dieta de tu gato.
Palabras de precaución

Si alimentas a tu gato solo con croquetas secas, considera añadir algo de comida húmeda a su dieta.
Hemos resumido los problemas más comunes que pueden estar asociados con los gatos que no mastican su comida y vomitan después, así como las soluciones para resolverlos.
Sin embargo, si la regurgitación es muy severa, no se resuelve o si tu gato presenta otros síntomas, busca atención veterinaria.
Hemos descrito la regurgitación como la expulsión de comida no digerida. Si tu gato vomita comida digerida, bilis o espuma y ha pasado más de 30 minutos desde su última comida, es probable que esté vomitando, no regurgitando.
El vómito tiene múltiples causas en los gatos, entre ellas:
- Bolas de pelo
- Malestar estomacal (gastroenteritis)
- Parásitos
- Enfermedad inflamatoria intestinal (EII)
- Obstrucciones intestinales (con un objeto extraño)
- Pancreatitis
- Toxinas
- Nefropatía
- Hipertiroidismo
- Enfermedad del hígado
Te recomendaríamos llevar a tu gato al veterinario si este es el caso, para descartar problemas médicos subyacentes. Esto podría incluir análisis de sangre y orina, así como radiografías y ecografías.
Conclusión
Si tu gato no mastica su comida y la regurgita, puede que esté comiendo demasiado rápido o en exceso. Prueba utilizar platos de alimentación lenta, comederos interactivos o automáticos para alargar el tiempo de alimentación y prevenir la regurgitación.
Si tu gato presenta otros síntomas o si el problema no se resuelve, podría haber un problema médico subyacente. Programa una revisión con tu veterinario para descartarlo.