Si escuchas a un gato bufar, normalmente se trata de una advertencia, que suele considerarse uno de los primeros escalones de la escalera de la agresividad felina. Es un sonido intimidante y puede ser motivo de gran preocupación para los dueños si su gato bufa mientras juega.
Es fundamental recordar que el comportamiento y la comunicación de los gatos son muy diferentes a los nuestros, y ser capaz de interpretar el lenguaje corporal, la vocalización y otras señales de tu gato es importante para una relación armoniosa.
El bufido no significa que tu gato sea agresivo, es simplemente una forma de comunicar que algo no está bien. Si tu gato emite un sonido seseante durante el juego, lo más probable es que se deba a una sobreestimulación durante el juego.
Otras razones por las que tu gato bufa son el dolor o la molestia, o puede ser que en realidad esté peleando en lugar de jugando. Sigue leyendo para obtener más información sobre cómo saber por qué tu gato bufa mientras juega y consejos sobre qué hacer.
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¿Qué es ese bufido?

Los gatos bufan como señal de advertencia antes de pasar a un comportamiento más agresivo, como morder o arañar.
La expulsión repentina de aire de la boca produce el sonido silbante del gato. Cuando bufa, el gato suele mantener la boca bien abierta, con los dientes a la vista y la lengua escondida. Esta vocalización puede ir acompañada de otras posturas corporales negativas, como la espalda encorvada, las pupilas dilatadas, las orejas aplanadas y el pelo erizado (piloerección).
El bufido es un sonido natural y normal que emite un gato, aunque se asocia a estados de ánimo negativos como el miedo, la ansiedad y la agresión. A menudo se utiliza como advertencia, un precursor de un comportamiento físicamente más agresivo, como morder y arañar.
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¿Cómo juegan los gatos?

El juego ayuda a los gatos a practicar comportamientos innatos y sirve como un momento social y de unión.
El juego es muy importante para los gatos. Funciona como una necesidad innata para practicar y desarrollar habilidades vitales de supervivencia y también como una interacción social para aprender límites y desarrollar la comunicación.
Las sesiones de juego suelen darse entre gatos del mismo grupo social, en lugar de entre extraños. Los gatos que viven en la misma casa no siempre están necesariamente en el mismo grupo social. Puedes saber si tus gatos están unidos porque iniciarán un contacto físico positivo entre ellos, como acicalarse, tocarse la nariz o frotarse la cara y dormir juntos.
Los miembros de una camada suelen tener vínculos muy fuertes, pero los gatos que no son parientes pueden formar vínculos fuertes, especialmente si han estado juntos desde que eran cachorros o gatos jóvenes. No obstante, es perfectamente posible que haya varios gatos viviendo en la misma casa que no tengan vínculos, sino que simplemente se toleren entre sí.
El juego entre gatos unidos suele ser silencioso e implica muchas luchas, saltos y persecuciones. El juego recíproco, alegre y divertido suele implicar un lenguaje corporal relajado, orejas erguidas y múltiples descansos breves. Ambos gatos se turnan por igual para ser el que salta o se abalanza sobre el otro.
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¿Por qué algunos gatos bufan cuando juegan?

Un gato puede bufar como advertencia si el juego se vuelve demasiado brusco o aterrador.
El bufido de un gato es un sonido de advertencia, una señal de que algo no está bien. Si tu gato suele jugar bien con otro gato, otras mascotas o un miembro humano de la familia y emite un bufido ocasional, esto no significa que sea un gato agresivo, que odie jugar o que algo ande mal. Probablemente solo signifique que la sesión de juego se volvió un poco excesiva o que se cruzaron algunos límites y se lo está haciendo saber al otro participante.
Sin embargo, los bufidos y gruñidos frecuentes durante las sesiones de juego no son normales y deben ser motivo de preocupación. A continuación, indicamos algunas factores que se deben tener en cuenta si los bufidos se están convirtiendo en una parte cada vez más importante de las vocalizaciones de tu gato.
1. Juego agresivo

Si un gatito juega con más brusquedad que otro, es posible que emita algún bufido o incluso gruñidos.
Una razón común para que un gato bufe durante el juego es que un miembro del grupo no se lo está pasando bien porque la sesión de juego se ha vuelto demasiado excitante, sobreestimulante y un poco brusca. Los gatitos, en particular, pueden sobreestimularse rápidamente y ya que aún no han aprendido los límites sociales adecuados.
Algunas mascotas juegan de forma más agresiva que otras y, si el juego es demasiado brusco, es posible que tu gato esté intentando indicar que ya ha tenido suficiente. El bufido puede ir acompañado de lenguajes corporales defensivos, como orejas aplanadas, bigotes hacia atrás, cola rígida o temblorosa y pelo erizado.
Si crees que la sesión de juego de tus gatos se está convirtiendo en una confrontación, puede ser una buena idea interrumpir la sesión y dejar que los gatos se calmen. No intervengas físicamente, ya que podrías lastimarte. En lugar de eso, intenta distraer a los gatos con golosinas o juguetes.
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2. Molestia

El bufido comunica que el gato no está de humor para jugar, incluso si otra mascota está tratando de iniciar un juego.
Los gatos pueden bufar cuando están hartos. Tal vez un gatito nuevo esté tratando de jugar con tu gato mayor y este no quiera, o tal vez tu perro esté molestando a una gata madre que está tratando de cuidar a sus crías.
El bufido puede ser una señal de que tu mascota quiere jugar, mientras que la otra no. Esta vocalización es una clara indicación de un gato y, por lo general, hará que el otro gato se aleje. Si no lo hace, ¡podría recibir un manotazo!
Si tienes una mascota en tu casa que no participa mucho en el juego, proporciónale muchos escondites y otros recursos con los que pueda entretenerse, como árboles para gatos o juguetes.
3. Confrontación

Las peleas de juego a veces pueden transformarse en peleas reales, especialmente si los gatos se sienten estresados.
El juego de los gatos suele implicar muchas peleas, como perseguirse y abalanzarse, por lo que puede resultar difícil diferenciar el juego de una confrontación real. El lenguaje corporal es clave. Los signos defensivos o agresivos en los gatos incluyen posturas tensas, orejas aplanadas, bigotes hacia atrás y pelaje erizado. Los gruñidos y los bufidos son una señal segura de una pelea real.
La agresividad en hogares con varios gatos suele deberse a la falta de recursos y al control del territorio. Asegúrate de que cada gato tenga su propia zona segura, equipada con recursos como cajas de arena, comida, cuencos de agua, juguetes y camas.
Si un gato molesta activamente al otro, considera separarlos mediante una barrera o incluso una puerta para bebés. Un difusor de feromonas puede ayudar a mantener la calma en el hogar y brindarles algo de consuelo a los gatos ansiosos.
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4. Dolor

Un bufido repentino sin un desencadenante identificable podría ser una señal de que tu gato está sintiendo dolor.
Si tu gato ha comenzado a bufar durante el juego, el contacto físico o el aseo, es posible que se sienta incómodo. Cualquier cambio de comportamiento en los gatos puede ser significativo, y un cambio en su forma de jugar o en sus interacciones con otros gatos puede ser un signo de un problema médico.
Si tu gato ha cambiado su respuesta hacia ti o hacia otras mascotas, se recomienda consultar a un veterinario. Un chequeo puede ayudar a descartar dolor y otros problemas de salud.
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Los gatos que bufan mientras juegan: resumen

Es normal que tu gato bufe ocasionalmente durante el juego, pero es importante investigar si lo hace con frecuencia para entender qué le está molestando.
Un gato que bufa es una clara advertencia de que algo no está bien. Escuchar un extraño bufido durante una sesión de juego brusco no es nada inusual: es simplemente la comunicación de tu gato con la otra mascota. Sin embargo, si este tipo de vocalización es frecuente o va en aumento, es posible que sea necesaria alguna intervención. Es importante diferenciar el juego brusco de las peleas, el dolor o la molestia reales, y ofrecer una alternativa segura para todas las mascotas.
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