¿Los gatos sienten celos de los bebés?

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Una imagen que muestra a un bebé junto a un gato, que potencialmente representa una interacción conmovedora o compañerismo entre los dos.

Si estás leyendo este artículo, quizás hayas descubierto que estás a punto de añadir «madre humana» a tu ya orgulloso título de «madre de gato». O tal vez acabas de traer a tu nuevo bebé a casa desde el hospital y tu gato ha comenzado a comportarse de forma extraña en casa.

Un nuevo bebé en casa es un gran cambio para todos, tanto para los de dos como para los de cuatro patas, y conlleva una serie de desafíos únicos. Es un hecho triste que algunas familias dejen de lado a sus gatos cuando llega un nuevo bebé a casa. A menudo, esto es el resultado de cambios indeseables en el comportamiento del gato que podrían haberse evitado con una preparación adecuada.

En este artículo, exploraremos lo que implica para tu gato la llegada de un nuevo miembro a la familia, cómo prepararlo para ese momento especial y qué pasos tomar para que la transición sea lo más sencilla y armoniosa.

¿Los gatos sienten celos de los bebés?

Una imagen de un gato con un nuevo bebé, que sugiere la presentación de un recién nacido a un miembro felino de la familia.

Nadie sabe con certeza si los gatos experimentan la compleja emoción de los celos.

Los celos son una emoción humana muy compleja; no se sabe si los gatos sienten esta emoción de la misma manera que nosotros. Esto dicho, la mayoría de los gatos experimentan un espectro de emociones negativas ante la llegada de un bebé recién nacido, algunas de las cuales son comparables a los celos.

La reacción de tu gato ante la llegada de un bebé dependerá en gran medida de su personalidad. Si tu gato utiliza tu casa como un hotel, es posible que no le moleste, siempre que su rutina no cambie. No obstante, a los gatos más dependientes o cariñosos puede resultarles más difícil esta transición y quizá necesiten más apoyo y preparación para evitar el estrés y ansiedad.

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Señales de estrés en los gatos

Cómo evitar que tu gato arañe los muebles

Los problemas de comportamiento, como arañar o evacuar fuera de la caja de arena, a menudo se pueden atribuir al estrés.

El comportamiento inducido por estrés en los gatos es complejo y no siempre evidente. Los signos incluyen:

  • Mostrarse retraído o esconderse.
  • Demostrar mayor irritabilidad o gruñidos frecuentes.
  • Evitar el uso de la bandeja sanitaria, la puerta para gatos o rechazar el contacto físico.
  • Alteraciones en el apetito.
  • Arañar muebles con más frecuencia.
  • Incremento en las vocalizaciones, como maullidos, silbidos o gruñidos.
  • Orinar o defecar fuera de su bandeja de arena.
  • Echar las orejas hacia atrás.
  • Pupilas dilatadas.
  • Adoptar una postura encorvada o agachada.
  • Realizar un acicalamiento excesivo.

Algunos de estos comportamientos podrían estar relacionados con problemas de salud, por lo que es fundamental consultar con el veterinario para evaluar los síntomas de tu gato y asegurarte de que goza de buena salud antes de atribuirlos a un problema conductual.

Mantener a todos a salvo

1. ¿Mi gato podría lastimar a mi bebé?

Una adorable imagen de un gato y un bebé dándose la mano, que simboliza una interacción encantadora y gentil entre los dos.

Si se presentan adecuadamente, los gatos y los bebés pueden convertirse en grandes amigos.

No se descarta que tu gato pueda reaccionar de forma negativa ante la llegada de un recién nacido, especialmente si se le fuerza a interactuar o estar cerca del bebé en contra de su voluntad. A medida que el bebé crece y comienza a explorar su entorno, podría jalar accidentalmente el pelo del gato o tirar de su cola, lo que podría provocar una respuesta negativa incluso en un gato tranquilo.

Supervisa siempre las interacciones entre tu gato y tu bebé, aunque tu gato nunca haya mostrado signos de miedo o agresión. Es esencial no forzar el contacto entre ambos. Deja que tu gato decida si quiere acercarse y relacionarse con el bebé.

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2. ¿Es seguro dejar que mi gato duerma con mi bebé?

Una imagen conmovedora de un bebé y un gato juntos, que captura un momento tierno entre los dos compañeros.

Puede parecer lindo, pero los gatos y los bebés no deberían dormir juntos.

Existen antiguos mitos sobre gatos celosos que conspiran para asfixiar a los bebés, pero puedes estar tranquilo: los gatos no planean venganzas ni tienen malas intenciones. Aun así, nunca es seguro permitir que un gato duerma sobre o cerca de un recién nacido debido al riesgo de asfixia accidental.

Los bebés emiten calor como pequeños radiadores, y una vez que tu gato se acostumbre a su presencia, podría buscar acurrucarse cerca para calentarse. Por esta razón, es recomendable evitar que el gato tenga acceso al cuarto del bebé, al dormitorio o a cualquier lugar donde el bebé esté durmiendo. Esto puede ser difícil para algunos gatos si se les restringe el acceso de manera repentina.

Para facilitar esta transición, comienza a acostumbrar a tu gato a no entrar en ciertas habitaciones antes de la llegada del bebé. De esta forma, el cambio será más gradual y menos estresante para él.

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3. ¿Existe alguna enfermedad que mi gato pueda transmitirle a mi bebé?

Una imagen encantadora de un bebé y un gato juntos, que muestra una interacción dulce y entrañable entre los dos.

Una higiene adecuada es esencial para prevenir la transmisión de organismos nocivos.

Es fundamental tener en cuenta que algunas infecciones transmitidas por los gatos pueden llegar a tu bebé. Los bebés son más susceptibles a las enfermedades debido a que su sistema inmunológico aún está en desarrollo.

Mantener una buena higiene, utilizar medicamentos preventivos y respetar los límites de tu gato ayudan a evitar el contagio. Aun así, consulta siempre con tu pediatra y veterinario para recibir las recomendaciones más actualizadas. Los aspectos más importantes son:

Toxoplasmosis: este parásito puede transmitirse de los gatos a las personas a través de las heces. Los bebés y niños pequeños pueden verse afectados por esta infección. Además, representa un riesgo significativo para las mujeres embarazadas, ya que puede provocar abortos espontáneos o problemas congénitos en el bebé en desarrollo.

La mejor forma de reducir el riesgo es evitar manipular heces de gato. Si estás embarazada, pide a tu pareja o a un familiar que limpie el arenero. También es importante evitar que los bebés o niños toquen la arena.

Si no puedes evitar hacerlo, utiliza guantes de goma y lávate bien las manos después de limpiar la caja de arena. Si cultivas vegetales en el jardín, asegúrate de lavarlos cuidadosamente, ya que los gatos podrían haber usado el área como baño.

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Otros parásitos: es crucial mantener a tu gato al día con tratamientos profilácticos regulares para pulgas, garrapatas y desparasitación. Los bebés y niños pequeños suelen ser menos cuidadosos con la higiene, lo que incrementa el riesgo de infecciones por lombrices, especialmente por ascárides, que son comunes.

Aunque estas infecciones suelen tratarse con facilidad, la prevención siempre es la mejor estrategia. Según el lugar donde vivas, las pulgas y garrapatas pueden ser portadoras de infecciones graves transmitidas por la sangre. Incluso los gatos que no salen de casa pueden infestarse con pulgas o garrapatas que ingresan al hogar a través de las personas.

Rabia: dependiendo del país donde residas, verifica que tu gato tenga su vacuna antirrábica al día. Evita situaciones en las que tu gato pueda morder a tu hijo, ya que esto puede generar riesgos importantes.

Mordeduras y arañazos de gato: las mordeduras de gato, sin importar la edad de la víctima, pueden ser graves debido a las bacterias presentes en la boca del animal. Estas lesiones a menudo requieren tratamiento con antibióticos de forma inmediata. Además, los arañazos pueden provocar una infección conocida como fiebre por arañazo de gato o enfermedad por arañazo de gato, causada por la bacteria Bartonella henselae. Si tu bebé es mordido o arañado, busca atención médica de inmediato.

Alimentación con comida cruda: Aunque actualmente no existe evidencia científica sólida que respalde los beneficios de alimentar a las mascotas con dietas crudas, sabemos que esta práctica incrementa la presencia de bacterias nocivas y resistentes a los medicamentos en las heces de los gatos. Las pautas actuales de los CDC desaconsejan esta forma de alimentación, ya que supone un mayor riesgo para los bebés y niños pequeños.

Si decides optar por una dieta cruda para tu gato, lávate bien las manos después de alimentarlo o acariciarlo, y, de ser posible, evita que interactúe con tu bebé. Además, evita manipular alimentos crudos para mascotas durante el embarazo.

Cómo preparar a tu gato para la llegada de un bebé

Puedes tomar varias medidas para ayudar a preparar a tu gato para el nuevo integrante de la familia:

1. Establece una nueva rutina

Una imagen conmovedora de un bebé con un gato, que ilustra una conexión conmovedora y tierna entre ambos.

Permite que tu gato interactúe con tu bebé cuando se sienta cómodo, o que evite el contacto si así lo prefiere.

Es un hecho que la llegada de un bebé transforma la vida de manera radical, sin importar cuánto planifiquemos. Esto puede resultar especialmente desafiante para tu gato, quien probablemente sea una criatura de hábitos y poco amigo de los cambios en su rutina.

Para ayudar a tu gato a adaptarse, establece una nueva rutina con suficiente anticipación antes de que el bebé llegue a casa. Permítele explorar, oler e investigar los objetos nuevos que traigas, como cunas o cochecitos. Déjalo entrar al nuevo cuarto del bebé, para que satisfaga su curiosidad y no se intrigue por una habitación prohibida.

A medida que se acerque la fecha de nacimiento, comienza a reducir gradualmente el tiempo que dedicas a acurrucarte, jugar o cepillar a tu gato (ya que con un recién nacido tendrás menos tiempo disponible). En lugar de ello, crea un momento exclusivo para darle atención y cariño a tu gato, asegurándote de que reciba el amor que necesita.

Si tienes hijos mayores y mantienen una buena relación con tu gato, considera darles la responsabilidad de continuar con los momentos de mimos y cuidados. De esta manera, tu gato no sentirá que está perdiendo atención o quedando relegado.

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2. Desensibilización

Una imagen de un gato oliendo ropa usada, posiblemente mostrando curiosidad felina o interés en los olores de las prendas.

Antes de que el bebé llegue a casa, reproduce grabaciones de llantos de bebé a un volumen bajo mientras le das a tu gato premios o lo acaricias.

Los bebés hacen ruido, no es ningún secreto. Sin embargo, presentar a esta pequeña criatura ruidosa, llorona y quisquillosa puede ser bastante molesto para tu gato. Es factible desensibilizar gradualmente a tu gato a los llantos de un bebé reproduciendo grabaciones a un volumen bajo mientras le das recompensas positivas (como premios o caricias) a tu gato.

Dependiendo del gato, este puede ser un proceso relativamente rápido o llevar varias semanas, por lo que es mejor empezar pronto.

De manera similar, con el nacimiento de un bebé llegan muchos olores nuevos. Los gatos tienen un gran sentido del olfato, por lo que los olores nuevos pueden confundirlos. Empieza a utilizar algunos de los nuevos productos para bebés, con refuerzos positivos según sea necesario, para que los olores no le resulten extraños a tu gato.

Si conoces a alguien que tenga un recién nacido, pregúntale si puedes tomar prestada algo de ropa o mantas usadas para que tu gato se acostumbre a los olores de los recién nacidos.

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3. Crea espacios seguros

Un adorable gato jugando con entusiasmo con un juguete en una acogedora casa para gatos.

Los gatos se sienten más cómodos cuando saben que tienen un lugar seguro donde refugiarse.

Tu gato debe tener un espacio seguro y sin niños al que pueda ir. Asegúrate de que sea tranquilo, apartado y con fácil acceso a los recursos de tu gato, como cuencos de comida y agua y caja de arena. Si tu gato decide esconderse, no lo obligues a ser sociable. Dale espacio para que se adapte a su propio ritmo para evitar estrés y ansiedad adicionales.

4. Terapia con feromonas

Un gato curioso mira directamente a la cámara con intensa concentración.

Los aerosoles de feromonas o los difusores enchufables pueden ayudar a que un gato se sienta más tranquilo y menos estresado.

Existen en el mercado excelentes productos con feromonas felinas, tanto en formato enchufable como en aerosol. Las feromonas son un tipo natural de señal de comunicación química y algunas de ellas pueden mejorar la sensación de calma en los gatos.

Estos productos actúan liberando hormonas reconfortantes que reducen la sensación de estrés y ansiedad de tu gato. Existen varios tipos de productos en el mercado, así que si no estás seguro de cuál es el adecuado para tu gato, consulta con tu veterinario.

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Cómo presentarle un nuevo bebé a tu gato

1. Lleva a casa el aroma de tu bebé con anticipación

Una escena conmovedora de un gato acurrucado con un bebé, compartiendo un momento tierno.

Mientras todavía estés en el hospital, envía a casa una de las mantas del bebé o una camisa para que tu gato la olfatee.

Llevar a casa una manta o una prenda de ropa con el olor de tu bebé puede ayudar a que tu gato se familiarice con el recién llegado con antelación. No te preocupes si no es posible hacerlo antes de que llegue tu bebé. Siempre puedes hacerlo con tu gato y tu bebé en habitaciones diferentes.

2. Haz que las presentaciones sean graduales

Un gato vigilante que observa con una mirada protectora a un bebé que duerme pacíficamente.

Deja que tu gato decida si se siente cómodo acercándose al bebé y cuándo.

Tu gato, de forma natural, sentirá incertidumbre ante la llegada del bebé. Bajo ninguna circunstancia lo cargues hacia el bebé ni lo obligues a mirar o interactuar. Deja que el acercamiento ocurra a su propio ritmo.

Esto podría significar que nunca obtengas ese momento digno de redes sociales en el que se acurrucan juntos, y eso está bien. Para algunos gatos, la tolerancia puede ser la expresión más amorosa que estén dispuestos a ofrecer; otros, simplemente, podrían decidir no interactuar en absoluto.

3. No ignores a tu gato

Un dulce momento capturado cuando un gato abraza amorosamente a su dueño, mostrando afecto y compañerismo.

Dedica un momento cada día para acurrucarte y jugar con tu gato.

La vida con un recién nacido es agitada y estresante. Para ayudar a tu gato a adaptarse a este gran cambio, reserva tiempo para momentos especiales de mimos, siempre que sea lo que tu gato desee. Si busca tu atención o consuelo, asegúrate de corresponder con caricias y muestras de cariño.

Si, a pesar de tus esfuerzos, tu gato sigue teniendo dificultades para adaptarse a la llegada del bebé, consulta a tu veterinario. Podrá confirmar que su salud está en perfecto estado, recomendarte un especialista en comportamiento felino y orientarte para afrontar juntos esta nueva etapa.

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Reflexiones finales

Una imagen conmovedora de un gato y un bebé compartiendo un precioso momento de curiosidad y conexión.

Puede llevar algún tiempo, pero la mayoría de los gatos se adaptan a un nuevo bebé y algunos incluso se convierten en amigos para toda la vida.

La llegada de un bebé trae cambios importantes para todos los miembros de la familia, incluidos los de cuatro patas. Para tu gato, este cambio puede ser un reto emocional, pero con una preparación adecuada, el estrés puede reducirse considerablemente. Si, pese a tus esfuerzos, tu gato sigue teniendo dificultades para adaptarse, consulta a tu veterinario. Con su apoyo, y el de un especialista en comportamiento felino si es necesario, podrán superar juntos esta nueva etapa con éxito.

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  1. CDC (2022) Pet Food Safety. Available at https://www.cdc.gov/healthy-pets/about/pet-food-safety.html?CDC_AAref_Val=https://www.cdc.gov/healthypets/keeping-pets-and-people-healthy/pet-food-safety.html .

  2. Davies et al (2019) Raw diets for dogs and cat: a review, with particular reference to microbiological hazards. Journal of Small Animal Practice DOI https://doi.org/10.1111/jsap.13000

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Dr. Emma Rogers-Smith BSc(Hons) BA VetMB MRCVS

Emma ha publicado varios artículos de investigación como primer autor y participa activamente en proyectos de investigación en curso en el campo de la medicina interna y la administración de antibióticos. Escribe artículos sobre nutrición y comportamiento de gatos para Cats.com.