Si tu gato siempre ha hecho esto, lo más probable es que se trate de una de sus manías. Pero, si ha comenzado recientemente, existen algunas posibles causas que requieren mayor atención.
¿Tan sólo una peculiaridad?
Si tu gato siempre ha maullado mientras usa la caja de arena y no hay otras señales alarmantes, lo más probable es que no sea algo por lo cual preocuparse. Quizá simplemente sea una conducta que se ha convertido en un hábito.
Si bien no hay evidencia científica sólida, existen varias teorías sobre por qué los gatos pueden hacer esto. Dado que los gatos deben permanecer quietos mientras hacen sus necesidades, esto los coloca en una posición vulnerable. En la naturaleza, estarían expuestos a ataques de depredadores.
Se cree que un gato puede maullar antes de ir al baño para pedir protección. Sin embargo, al ser gatos, tienden a preferir la privacidad cuando están haciendo sus necesidades. No sería recomendable que los miraras en su caja de arena, ya que esto podría desanimarlos.
Otra teoría es que podrían sencillamente estar anunciando que están a punto de ir al baño. ¡Piensa en ello como un aviso para limpiar la caja de arena lo más rápido posible!
¿Algo más?
¿Tu gato ha empezado recientemente a vocalizar mientras usa la caja de arena? ¿Sucede con más frecuencia? ¿Suena como si tu gato estuviera angustiado? Varias afecciones médicas pueden hacer que un gato muestre este comportamiento. Sigue leyendo para aprender más información sobre las más importantes.
1. Enfermedad del tracto urinario inferior felino (FLUTD)
La enfermedad del tracto urinario inferior felina (FLUTD, por sus siglas en inglés) no es una sola enfermedad. Es un término general que describe múltiples trastornos que afectan la vejiga y la uretra (el conducto que transporta la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo).
Los gatos con FLUTD suelen maullar o gritar cuando intentan orinar. Esto se debe al dolor y la irritación que provoca la inflamación del tracto urinario inferior. Otros signos que puedes observar son:
- Paso frecuente de pequeñas cantidades de orina.
- Esfuerzo para orinar.
- Orinar fuera de la caja de arena.
- Sangre en la orina.
- Acicalamiento excesivo de la zona genital.
2. Infección del tracto urinario (ITU)
Muchas personas suponen que los gatos con los signos urinarios mencionados anteriormente tienen una infección del tracto urinario. No obstante, las infecciones urinarias no se observan comúnmente en gatos, en comparación con los perros. Son causadas por bacterias que viajan a través de la uretra.
Generalmente existe una afección subyacente que aumenta la probabilidad de que se produzca una infección, como una enfermedad renal crónica, hipertiroidismo o diabetes. Por este motivo, los gatos mayores son más propensos a sufrir infecciones urinarias.
Las infecciones urinarias se tratan con antibióticos, por lo general durante cinco a siete días. Lo ideal es elegir el antibiótico en función de un cultivo y una prueba de sensibilidad. En este caso, se envía una muestra de orina a un laboratorio para que se puedan identificar las bacterias y elaborar una lista de antibióticos eficaces.
3. Cistitis idiopática felina (CIF)
La cistitis idiopática felina (CIF) es la causa más común de la FLUTD. La cistitis es una inflamación de la vejiga, mientras que idiopática significa que la causa es desconocida. Se observa comúnmente en gatos de entre 2 y 7 años de edad. El estrés es un factor importante en el desarrollo de la CIF. Otros factores que contribuyen incluyen:
- Vivir con otros gatos.
- Sobrepeso.
- Consumir únicamente alimentos secos.
- Sin acceso al exterior.
El tratamiento para la CIF incluye terapia médica y conductual. Algunos episodios desaparecen por sí solos después de tres a cinco días sin tratamiento. Se pueden ofrecer medicamentos antiinflamatorios para ayudar a aliviar el dolor y el malestar. Si tu gato sufre de CIF grave que continúa reapareciendo, tu veterinario puede recomendarte un tratamiento antidepresivo.
4. Cálculos en la vejiga

Los cálculos en la vejiga irritan el revestimiento de la vejiga, lo que provoca dolor e inflamación.
Los cálculos en la vejiga se forman cuando hay una acumulación de minerales y otras sustancias en la orina. Estos cálculos pueden irritar el revestimiento de la vejiga, lo que provoca dolor e inflamación. Algunos factores que aumentan el riesgo de formación de cálculos en la vejiga son:
- Composición de la dieta.
- Infecciones bacterianas.
- Disminución de la frecuencia al orinar.
- Orina concentrada.
- Cambio en el pH de la orina.
- Raza (algunas razas son más propensas, por ejemplo, los persas y los burmeses).
Dependiendo del tipo de cálculo presente, tu veterinario puede recomendar una dieta especial para disolver los cálculos, limpieza de vejiga o extracción quirúrgica.
5. Obstrucción urinaria
Los gatos pueden sufrir una obstrucción: ¡es una emergencia! Si tu gato vocaliza y hace fuerza en la caja de arena sin orinar, debes comunicarte con tu veterinario de inmediato. Los gatos machos son los más afectados, ya que sus uretras son largas y estrechas en comparación con las gatas. De esta manera, es mucho más fácil que se produzca una obstrucción.
6. Estreñimiento
Es importante no olvidar que los gatos pueden vocalizar en la caja de arena debido a problemas para defecar. Otros signos de estreñimiento incluyen:
- Esfuerzo para hacer caca.
- Heces pequeñas, duras y secas.
- Vientre tenso e incómodo.
Las diversas causas del estreñimiento incluyen:
- Deshidración.
- Obstrucción intestinal (cuerpo extraño, bolas de pelo).
- Condiciones médicas subyacentes (por ejemplo, enfermedad renal crónica).
- Daño nervioso o muscular en los intestinos.
- Ciertas drogas.
- Megacolon (colon débil).
Si sospechas que tu gato está estreñido, es fundamental que contactes a tu veterinario. Sin un tratamiento adecuado, el estreñimiento podría agravarse, llegando al punto en que tu gato no pueda evacuar en absoluto.
En función de la historia clínica y los síntomas, el veterinario recomendará otros diagnósticos. El tratamiento del estreñimiento depende de la gravedad. Generalmente, consiste en laxantes (ablandadores de heces), enemas y líquidos para rehidratar.
Leer también: Tabla de heces de gato aprobada por veterinarios: descifrando las heces de tu gato
En conclusión

Tu gato podría maullar al usar la caja si defecar le resulta doloroso o incómodo.
Leer también: Mi gato no termina de hacer sus necesidades en la caja de arena: ¿es normal?
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Weese, J. S., Blondeau, J., Boothe, D., Guardabassi, L. G., Gumley, N., Papich, M., Jessen, L. R., Lappin, M., Rankin, S., Westropp, J. L., & Sykes, J. (2019). International Society for Companion Animal Infectious Diseases (ISCAID) guidelines for the diagnosis and management of bacterial urinary tract infections in dogs and cats. London, England, UK: Veterinary Journal, 247, 8–25. https://doi.org/10.1016/j.tvjl.2019.02.008
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